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Vivienda. las hipotecas se abaratarán sólo 60 euros al mes con el euríbor de febrero

febrero 28th, 2010 — 9:36am

1,227 +0,25% +0,00

Según datos recogidos por Servimedia, a falta de cinco días de cotización, de confirmarse esta tasa del 1,22%, supondrá una bajada de 0,95 puntos respecto al nivel de febrero de 2008, cuando el euríbor estaba en el 2,135%.

Cabe destacar que el euríbor bajaría ligeramente en febrero con respecto a enero, cuando cerró en el 1,232%. En febrero el euríbor se sitúa sólo a 22 décimas del precio oficial del dinero fijado por el BCE, que se encuentra en el 1%.

Teniendo en cuenta un préstamo medio de unos 140.000 euros a un plazo de 25 años y con un diferencial de 0,50%, las familias que revisen su hipoteca con el dato de enero pagarán unos 63 euros menos que en el mismo mes del año anterior.

Si se toma como referencia el ejercicio completo, las familias españolas hipotecadas se ahorrarán unos 757 euros respecto al año pasado por el pago de su crédito.

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La venta de deuda “distressed”: nueva fuente de liquidez para la banca

febrero 27th, 2010 — 9:00am

Uno de los términos financieros surgidos con mayor fuerza en la crisis actual es el vocablo anglosajón “distressed”. Principalmente referido al endeudamiento de empresas o particulares con problemas de solvencia, esto es, con alto riesgo de incumplirse las condiciones de pago originales y, por tanto, resultar impagados a su vencimiento por las dificultades financieras actuales (también denominados “non performing loans” o NPLs).

En consecuencia, son activos con riesgo de impago y, por ello, sus precios incluyen un importante descuento respecto del valor nominal y su recuperación descansa en su garantía o colateral. De ahí que muchos fondos de inversión, incluidos los fondos tradicionales de private equity ahora reconvertidos, miren con interés este tipo de activos.

La crisis actual ha golpeado con gran virulencia la calidad crediticia de los balances de las entidades de crédito (con altos niveles de apalancamiento debido al anterior ciclo de crecimiento) obligando a las mismas a realizar las provisiones contables correspondientes. La actual situación económica está haciendo que la mora de este tipo de préstamos hipotecarios, principalmente aquellos que se destinaron a la adquisición de primeras y, sobre todo, segundas residencias, así como los préstamos y créditos sin garantía hipotecaria que se concedieron para financiar el consumo (vehículos, mobiliario, viajes, obras, etc.) esté aumentando de forma muy considerable, con el consiguiente riesgo de su calificación como créditos dudosos y la necesidad de aplicar la correspondiente provisión, con el consiguiente impacto en los resultados de las entidades (el pasado 18 de enero el Banco de España publicó los datos de créditos morosos del sistema financiero a fecha de noviembre de 2009, alcanzando ésta la cifra de 5,05%, la tasa más alta de los últimos 13 años -en junio de 1996 se situó en el 5,06%-).

Si a esto se añade una coyuntura como la actual con bajos tipos de interés, resulta lógico que el apetito de los inversores por este tipo de operaciones se esté incrementando en los últimos meses y, especialmente, desde el pasado verano cuando se cerraron algunas operaciones de este tipo. Y ciertamente éstas podrían incrementarse en el futuro si, como se vislumbra, el BCE cierra unas cuantas vueltas el grifo de la liquidez a las entidades financieras, lo que les obligará a buscar otras fuentes y alternativas eficientes para obtener liquidez en los mercados.

En este contexto, este tipo de operaciones de adquisición de deuda corporativa y portfolios de préstamos con o sin garantía al descuento han sido muy examinadas por los potenciales inversores y sus asesores locales. Por ello, quienes hemos seguido y participado en estas operaciones en los últimos dos años, hemos sido testigos cómo sólo hasta hace unos meses los intereses de las partes intervinientes en estas operaciones (comprador y vendedor) se encontraban excesivamente alejados; los descuentos exigidos por los posibles inversores que en algunos casos llegan incluso hasta ser de 98% del valor nominal de la deuda (especialmente en créditos al consumo donde no hay garantía); el desconocimiento del mercado español por parte de inversores extranjeros (fundamentalmente del sistema hipotecario español tan distinto del sistema de propiedad anglosajón); los costes fiscales y gastos de la operación; y la poca experiencia y el recelo que las empresas y entidades de crédito españolas tenían en éste tipo de operaciones hacía que se hubiesen cerrado pocas operaciones de éste tipo.

Por otro lado, el sistema de contabilización de provisiones de los créditos dudosos de las entidades financieras de forma parcial y proporcional en el tiempo tampoco hacía atractivo ni favorecía la venta de estas carteras con este nivel de descuentos. Por si lo anterior fuera poco, la confidencialidad de estas operaciones hace que sea aún más difícil tener acceso a las mismas y que el mercado conozca su existencia y sus especificidades.

No obstante, durante el último año el mercado también ha sido testigo de diversas adquisiciones de deuda corporativa con problemas, normalmente mediante cesiones a través de contratos de sub-participación sometidos a ley inglesa y con frecuencia no siendo totalmente fieles a los requisitos de cesión de los propios contratos de financiación originales, lo que sin duda ya está creando tensiones entre los nuevos prestamistas en los procesos de refinanciación de estas empresas y no menos conflictos en caso de declararse el concurso del deudor.

Frente a las anteriores, las operaciones de adquisición de carteras con préstamos a personas físicas garantizados con hipoteca en situación “distressed” (NPLs) resultan más problemáticas legalmente desde el punto de vista técnico y más complejas de gestionar por tratarse normalmente de cientos de préstamos, muchos de los cuales están avocados a su ejecución judicial, pero también más interesantes para las entidades financieras que carecen de los recursos necesarios para gestionarlos de forma eficiente. De nuestra participación reciente en varias de las escasas operaciones relevantes de este tipo cerradas en nuestro país podemos sacar varias conclusiones interesantes dado que son múltiples las cuestiones jurídicas y prácticas que hay que resolver y que deben quedar suficientemente reguladas, principalmente, en el contrato de compra-venta de activos.

Entre ellas cabría destacar los aspectos relativos a protección de datos de carácter personal, la forma en virtud de la cual se trasmitirían los préstamos, especialmente relevante en caso de préstamos hipotecarios, la elección de la entidad que se encargará de la administración de los préstamos tras la cesión y las cuestiones operativas que entran en juego tras la adquisición de la cartera, especialmente por la subrogación procesal en los procedimientos de ejecución.

En definitiva, a pesar de las dificultades económicas, jurídicas y administrativas expuestas que presentan este tipo de operaciones y, sobre todo, ahora que contamos con las ventajas de los precedentes existentes de operaciones previas, la venta de deuda “distressed” por las entidades financieras españolas se vislumbra como una alternativa adicional y eficiente para obtener liquidez. Solo queda esperar a ver cómo evoluciona el primer semestre del año para comprobar si los intereses entre compradores, principalmente fondos extranjeros, y vendedores, entidades de crédito y empresas españolas, llegan a un punto de encuentro mutuamente satisfactorio que nos permita ver y cerrar más operaciones de este tipo en el mercado español.

Y mejor antes que después, teniendo en cuenta un contexto en que las valoraciones de estos activos distressed siguen cayendo. Confiamos, por ello, que así suceda y además que sea por las bondades intrínsecas de esta operativa y no por tratarse de la única alternativa que le quede a la entidad vendedora para ganar liquidez.

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Las empresas del parqué sueltan lastre de deuda

febrero 26th, 2010 — 9:30am

Tener deudas no siempre es un problema. Todo depende de si se generan suficientes ingresos para ir pagando. Aun así, la crisis obliga y muchas compañías se están apretando el cinturón.

Con las preocupaciones que planean sobre la deuda de países como Grecia, que han contagiado a España, un endeudamiento elevado es ahora como el soltero con el que nadie quiere casarse. La situación de la economía española inquieta y esto se ha dejado notar en el coste de su deuda. Por eso, el secretario de Estado de Economía, José Manuel Campa, ha viajado a EEUU para ganarse a los inversores de Wall Street.

Las empresas de la bolsa española acabaron 2009 con una deuda financiera neta de algo más de 273.000 millones de euros, un 10,5% más que un año antes, según los datos de la consultora Factset. Los expertos aseguran que buena parte de esta deuda se debió a operaciones corporativas, como la compra de Fenosa por parte de Gas Natural, pero que la mayoría de las empresas ha mejorado su perfil de deuda y lo seguirá haciendo.

En 2010 se espera que hagan un esfuerzo adicional y que su endeudamiento baje hasta los 268.000 millones. Además, la mejora de la generación de caja de las empresas y del beneficio bruto de explotación resta presión y mejora sus ratios.

En 2009, algunas compañías emitieron más deuda de lo que necesitaban para tener un colchón más amplio para cubrirse, comenta un experto de Société Générale. «Les permitió mejorar su perfil de vencimientos, añade Erwin Van Lumich, de la agencia de calificación financiera Fitch.

Aunque, salvo en algunos sectores, no hay necesidades acuciantes de buscar financiación, los expertos creen que muchas compañías se plantearán a medio plazo salir a los mercados de capitales en vez de utilizar financiación bancaria. «El balance de los bancos es limitado y van a seguir las restricciones en los préstamos», afirma Société.

Los analistas aseguran que situaciones como la de hace unas semanas, cuando aumentó la prima de riesgo sobre la deuda española, puede perjudicar a las empresas que quieran emitir en el corto plazo. Pero no lo necesitan. Pueden permitirse hacerlo cuando las circunstancias no les perjudiquen. Los expertos aseguran que en el mercado se distingue la solidez de las compañías españolas, que en muchos casos no dependen de la economía del país.

«Este año tiene que haber un esfuerzo adicional por reducir deuda, pero con los tipos de interés a niveles tan bajos el objetivo tampoco es quitarse deuda a toda costa. Para la mayoría de empresas no es una losa», asegura Alberto Roldán, director de análisis de Inverseguros.

En el Ibex, 18 empresas mejorarán en 2010 su ratio de deuda respecto al beneficio bruto que generan para ir pagando y respecto a la generación de caja.

En buena posición
Entre las empresas del parqué español mejor posicionadas para hacer frente a la crisis se repiten los nombres de grandes, como Telefónica, que tiene una de las mejores calificaciones de su sector en Europa (A-, según la agencia Fich). Se unen las empresas de servicios públicos, como Enagás, Red Eléctrica, las eléctricas y las concesionarias. En estos últimos casos, moverse en negocios regulados asegura una estabilidad de ingresos que en tiempos revueltos las convierte en una mina de oro.

La operadora, que vale en bolsa 79.550 millones de euros y es la segunda empresa de la bolsa española más grande (detrás de Santander) es la que sostiene una maleta de deuda más grande. En 2009 su endeudamiento rondó los 42.000 millones y en 2010 se reducirá por debajo de 40.000 millones, según los datos de consenso.

Van Lumich asegura que la deuda de Telefónica no preocupa porque genera muchos ingresos. «Tiene un buen equilibrio entre negocios y regiones con mucho crecimiento y algunos mas maduros y está diversificada, lo que sostiene una calificación solida», explica. «Su capex (inversiones de capital) es razonable y puede atender el pago del dividendo sin problemas. Incluso podría hacer una compra sin que le perjudicase», afirma Roldán. La acción tiene un potencial superior al 20%.

Hay compañías que parece que tienen una deuda desorbitada, pero que a los expertos no les preocupa porque tienen ingresos recurrentes con los que hacerle frente. «Lo importante es que tengan ingresos predecibles y estables, lo que permite un endeudamiento mayor a empresas de sectores como las eléctricas y las concesionarias cuando las comparamos con compañías de sectores más cíclicos», apunta Société Générale.

Abertis, por ejemplo, terminará este año con algo más de 14.000 millones de deuda, según las estimaciones de Factset, tras bajarla respecto a 2009. Pese a tener un ratio de deuda/ebitda 2010 de 5,5 veces a los expertos no les preocupa. Es razonable.

Pasa lo mismo con las eléctricas. Iberdrola es la segunda compañía del Ibex con más deuda, unos 27.000 millones para 2010, según Factset, pero hace esfuerzos por mejorar sus vencimientos. De hecho, su ratio deuda/ebitda bajará de 4,17 a 3,86 veces en 2010, al igual que medido sobre el cash flow.

Gas Natural se endeudó mucho al comprar Fenosa y esto le pasó factura en bolsa. En 2009 hizo un esfuerzo importante por reducir este lastre. «Tenía previsto reducirla en 3.000 millones y lo ha hecho en 3.600 y todavía tiene activos por vender», afirma Roldán, que es positivo con la compañía. Tiene un potencial alcista del 25% respecto al precio del consenso.

Enagás y Red Eléctrica tienen una buena nota financiera (A+, según Fitch). Son de las más estables en el sector energético, ya que no dependen del consumo, sino de los activos que tienen. «Su deuda (ronda los 3.000 millones en cada caso) está vinculada a activos regulados, por lo que el pago es muy seguro», afirma Juan José Fernández-Figares, de Link Securities.

El experto explica que tampoco hay que preocuparse por la deuda de las empresas de energías renovables, como Acciona y la filial de Iberdrola, ya que «son negocios regulados y los proyectos están diseñados para generar cash flow para atender el pago».

Los que preocupan
Aunque la situación del endeudamiento del parqué español no preocupa, hay excepciones con un apellido común: inmobiliarias. El caso de Sacyr Vallehermoso es el más llamativo, por ser una empresa del Ibex y presentar un ratio deuda/ebitda de 22,4 veces en 2009. Su deuda supera los 11.000 millones, pero lo más preocupante es que no genera suficientes ingresos para salir airosa, según Link.

Las previsiones apuntan que el empeoramiento previsto de su generación de caja pondrá sobre las cuerdas a la compañía si no es capaz de aminorar deuda con venta de activos. Las estimaciones indican que pasará de una generación de cash flow de más de 700 millones en 2009 a 150 millones en 2010. Está haciendo esfuerzos, pero la situación es delicada. Por eso se vio obligada a vender Itínere en 2009.

Para Inverseguros, su problema es que, además de estar en el negocio inmobiliario, se compró un activo que no tiene nada que ver con su actividad: Repsol. Pensó que iba a poder pagar la deuda con lo que recibiera de dividendo de la petrolera, pero ésta lo ha reducido y ha empeorado la situación para Sacyr.

El sector inmobiliario cotizado está ahogado en deudas. Acumulan un endeudamiento de más de 15.000 millones (sin Sacyr). «Esta deuda no es producto de su actividad sino de compras desproporcionadas. Pequeñas compañías que adquirieron otras más grandes endeudándose mucho», advierte Fernández-Figares.

Cree que tendrán que convertir deuda en capital. El sector es el que acumula peores recomendaciones de toda la bolsa española. Pese a caer hasta un 90% desde 2007 muchos valores cotizan por encima de su precio objetivo. «Antes se pensaba que el valor de los activos iba a respaldar el desorbitado endeudamiento, pero se vio que no es así», explica Ayesa Ramos, de AFI.

Advierte que muchas veces la deuda de este tipo de compañías sigue aumentando sólo por los intereses que genera cuando los bancos les dan carencia. Dentro del sector, Link asegura que Realia es un caso aparte.

Presión
Entre la espada y la pared está también Prisa. Esta semana ha subido un 12% al calor de los rumores que acercan un acuerdo de refinanciación. Vale en bolsa 800 millones y su deuda supera los 4.000 millones de euros y se espera que baje en 2010. «El problema es que su negocio no es generador de caja», apunta un experto. La caída de la publicidad ha pasado factura al sector de medios de comunicación. Telecinco, que solía tener caja, ahora tiene deuda.

Fuera del Ibex los expertos destacan empresas muy sólidas. Es el caso del fabricante de envolturas de alimentación Viscofan. Inverseguros resalta su generación de caja y una deuda controlada en progresivo descenso.

Por el contrario, los expertos destacan que NH Hoteles presenta ratios elevados debido a la caída del beneficio de explotación y a su exposición al negocio inmobiliario. También preocupa Jazztel.

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