Abogado especialista en delitos contra la salud pública

Abogado especialista en delitos contra la salud pública

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urgencias

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Dentro de los delitos contra la salud pública me centraré en los delitos relacionados con las drogas.

Regulación: Artículo 368 del Código Penal. Artículo 368.

Los que ejecuten actos de cultivo, elaboración o tráfico o de otro modo promuevan, favorezcan o faciliten el consumo ilegal de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas, o las posean con aquellos fines, serán castigados con las penas de prisión de tres a nueve años y multa del tanto al triplo del valor de la droga objeto del delito si se tratare de sustancias o productos que causen grave daño a la salud, y de prisión de uno a tres años y multa del tanto al duplo en los demás casos.

Las conductas que se castigan son varias:  (Abogado especialista en delitos contra la salud pública).

 Ejecutar actos de cultivo elaboración, tráfico o mover, favorecer, facilitar el consumo,

poseer esas sustancias con fines de difusión etc.

Prácticamente cualquier conducta relacionada con estas sustancias esta castigada en los artículos

368 y siguientes del Código Penal.

Una primera consideración del tipo político-criminal seria la siguiente: no esta de acuerdo la doctrina sobre qué es lo mas conveniente: si mantener el sistema actual de incriminación de todas estas conductas, o si seria oportuno, si seria conveniente de alguna manera regular la distribución, la difusión, de estas sustancias. Se discute sobre qué es mejor, si mantener la prohibición y la consiguiente persecución de todas estas conductas, o si seria deseable establecer una de legalización. Hay argumentos pues muy variados al respecto:

 Desde una perspectiva de mantener las cosas como están e incluso de incrementar la represión se insiste en la nocividad de estas sustancias para las personas y que siendo tan nocivas, cualquiera de estas sustancias para la salud de las personas, el estado debe prohibir su difusión, debe impedir que estén al alcance de cualquiera, y por tanto, debe reprimir la venta, distribución, difusión, transporte, elaboración etc., de todas estas sustancias. Se dice que si se legalizara el consumo, se dispararía, habría más consumidores, por cuanto que si es más fácil adquirir estas sustancias, pues con mayor facilidad se caerá en la tentación de consumirlas y de entrar en el mundo de las drogas y de su consumo. También se dice que la legalización, lejos de reducir el trafico ilegal, lo que haría es que los consumidores tuvieran 2 fuentes de aprovisionamiento, los circuitos legales y los ilegales:  (Abogado especialista en delitos contra la salud pública).

o Circuitos legales; que son por ejemplo los estancos en el caso de tabaco, donde los consumidores de esta sustancia pueden adquirirla sin ningún problema.

o Circuitos ilegales; a tenor del tema del tabaco, hay que decir que la existencia de circuitos legales no a impedido que exista tabaco procedente del contrabando y que se vende en determinados lugares.

Otro argumento sería que el Estado no puede desentenderse de este gravísimo problema, y que si el Estado hiciera dejación de su obligación para con los ciudadanos, con respecto a la salud pública, la inseguridad se instauraría de una manera permanente.

 Con respecto de la posible legalización de sustancias consideradas de las que no causan grave daño a la salud, se dice que legalizarlas entraña ya un alto riesgo porque de alguna manera son la antesala de las drogas que si causan un grave quebranto a la salud.

 Desde otra perspectiva, se dice que la represión no ha resuelto el problema sino que lo ha agravado en dos sentidos:

o En primer lugar en cuanto a lo que se refiere a la salud pública, la prohibición impide un control de calidad de las autoridades sanitarias sobre el producto que se pone a la venta, como sucede con todos los productos de consumo que pasan un control sanitario que se tienen que ajustar a unas normativas sanitarias y en ese sentido se dice que la salud pública lejos de protegerse se perjudica porque lo que se vende no pasa por ningún control sanitario.

o Al mismo tiempo, la prohibición, lo que favorece es el brutal enriquecimiento de organizaciones delictivas mafiosas que acaban teniendo una capacidad inmensa para enfrentarse al Estado, para corromper a los servidores públicos y por tanto, para ser disfuncional dentro del propio sistema económico y político.

Desde esa perspectiva, se insiste que la salud es un bien privado y que si un ciudadano puede fumar, puede consumir bebidas alcohólicas por qué no va a poder consumir potro tipo de sustancias, ¿por que esa distinción? por qué si hay sustancias que se saben que son gravemente toxicas, como es el tabaco como es el alcohol, se permiten y estas no. Se insisten en esa línea, es decir, que cada cual es dueño de su salud. Pero esto se podría contra- argumentar diciendo que de la salud individual se hace cargo la sanidad pública y el tratamiento representa un alto costo. Ahora bien, también representa un alto costo para la sanidad pública el tratamiento a personas con graves problemas derivados del consumo de tabaco o del alcohol. También se ha dicho desde la perspectiva de la legalización, que se evitaría que los grupos mafiosos apilaran inmensas cantidades de dinero que luego no tienen ningún control fiscal y que puede ser utilizados (de hecho lo son) bien por los terroristas para proveerse de las armas, de explosivos que utilizan en los atentados, bien para corromper a las autoridades públicas, a los servidores públicos (policías, jueces etc.) y da lugar al gravísimo problema del blanqueo de capitales.

El bien jurídico protegido se dice que es la salud pública. No es fácil de definir la salud pública, no es la salud de todos los ciudadanos, se podría decir que al castigar todas las conductas relacionadas con estas sustancias, se pretende evitar que nuestros circuitos de consumo hagan acto de presencia unas sustancias, unos productos, de los que se sabe fehacientemente que causan grave quebranto de la salud de los potenciales consumidores, aún cuando en algún caso concreto no lo produzcan, sea porque sea una persona que hace un consumo muy moderado o porque simplemente lo consume muy ocasionalmente.  (Abogado especialista en delitos contra la salud pública).

En todo caso, el bien jurídico se entiende que es la salud publica, ahora bien, ¿qué es una

droga? porque el artículo 368 del Código Penal habla de ejecutar actos de cultivo, elaboración etc., de drogas tóxicas, estupefacientes, ilegales, y es ilegal porque hay que destacar que en nuestro país hay un tráfico absolutamente legal, por ejemplo, la morfina se utiliza para determinadas enfermedades como medicamento o por lo menos como paliativo y están perfectamente autorizadas. Entonces, ¿qué es una droga? Hay dos formas para determinar cuando un producto se puede afirmar que es una droga:

 El examen pericial realizado por personal especializado.

 La comprobación de si ese producto aparece en las listas anexas a determinados convenios internacionales donde se van recogiendo las sustancias, los productos, que los países firmantes de ese convenio consideran que constituyen drogas tóxicas, estupefacientes etc. Sin embargo, al respecto hay que decir que este medio es arriesgado porque en el mercado de diseño de este tipo de productos van apareciendo sustancias nuevas fruto de organizar mezclas más o menos exclusivas, sustancias que lógicamente todavía no pueden estar en esas áreas, en esas listas, y ello puede plantear el problema de si dicha sustancia es o no es una droga y qué clase de droga es, si es de las que causan grave daño a la salud o es de las que no causan grave daño a la salud. Por ello, decir que a veces es imprescindible la intervención del perito.

Estas sustancias se caracterizarían por una serie de rasgos que son los que determinan a las autoridades competentes a introducir o no alguno de estos productos en esas listas o no introducirla.

Rasgos sustanciales a toda droga:  (Abogado especialista en delitos contra la salud pública).

1. Que es susceptible de generar adicción.

2. Que es potencialmente peligrosa para la salud del consumidor.

3. Que altera sus funciones intelectivas o adictivas y que le causa algún tipo de efecto de tipo psicológico que puede producirle (a veces no tanto del consumo sino de la ausencia del consumo un estado una situación de semiinimputabilidad o de inimputablidad como ocurre con las personas que sufren de síndrome de abstinencia).

La definición del objeto material de lo que sea droga no es fácil, por ello hay que acudir a

alguna de estas soluciones anteriormente mencionadas. La Jurisprudencia se inclina por la comprobación de si el producto en cuestión aparece o no en las listas a las antes se ha hecho mención pero hay que insistir en hecho de que es muy frecuente que aparezcan nuevas drogas de diseño y es probable que esas drogas no aparezca en las listas y si alguien es detenido distribuyéndola, vendiéndola, y es puesto a disposición judicial, el juez tiene que decidir si se está ante un hecho irrelevante penalmente o un delito del articulo 368 del Código Penal.

En el código se distingue: se habla de drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas y se distingue a la hora de determinar la pena en función de que sean drogas que causan grave daño a la salud y drogas que no causan grave daño a la salud. Ahora bien, que no causan grave daño a la salud, no quiere decir que no causen daño. La Jurisprudencia a considerado entre las drogas que causan grave daño a la salud, las más conocidas: la heroína, la cocaína, la morfina, el crack, drogas de diseño etc. Por el contrario a entendido que determinados productos farmacéuticos y sobretodo los derivados del cannabis, de la marihuana etc. son sustancias de las que no siendo drogas, no causan grave daño a la salud y con arreglo a esta diferenciación que establece el artículo 368 del Código Penal, unas determinan la imposición de una pena y otras la imposición de otras. Se a discutido la corrección de estas diferencias por cuanto se dice que estas distinciones es falaz, que no hay drogas que causan grave daño y drogas que causan leve daño, porque todas son igualmente peligrosas y que unas conducen al consumo de las otras. Y este argumento es probable sea así, pero los médicos dicen que no producen los mismos efectos en la salud el consumo continuado de cocaína que el consumo continuado de marihuana, entonces desde el punto de vista de la salud es evidente que hay sustancias que causan un grave daño o un daño mayor a la salud que otras.

El artículo 368 del Código Penal habla de realizar actos de cultivo, elaboración o tráfico, promover, favorecer, facilitar, etc., prácticamente cualquier conducta relacionada con estas sustancias, pero cualquier conducta que tenga por objeto la difusión de estos productos. Tradicionalmente se ha planteado el problema de hasta que punto la posesión para el propio consumo, para el auto-consumo, y la donación encaja o no en estas conductas que el articulo 368 del Código Penal estipula; ha habido un sector mayoritario de la Doctrina y de la Jurisprudencia que han concluido que la posesión para el auto-consumo es atípico, en base a esto inmediatamente surge el problema de ¿cuándo podemos afirmar que estamos ante un supuesto de posesión para el autoconsumo y cuando de posesión para la venta, para la distribución, para la difusión etc.? No es raro que en un mismo sujeto se de la doble condición: que sea consumidor y a su vez sea distribuidor, que distribuya la droga para conseguir el dinero y así para poder seguir consumiendo. Ante este problema, no queda más remedio que acudir a una serie de criterios que la Jurisprudencia y que la Doctrina han ido elaborando, y han ido elaborando a partir de los casos que se han presentado a la consideración de la policía primero y de los tribunales después. Hay criterios y situaciones que razonablemente no dejan duda de que se esta ante un caso de posesión para la venta: si a un individuo le encuentran una cantidad de droga y junto a esa cantidad le encuentran una balanza de precisión, unos “sobrecitos”, dinero de difícil justificación etc. De todas maneras, las pruebas de estos hechos no es fácil, ya que normalmente quien se dedica a la venta no suele llevar encima balanzas etc. Igualmente hay que decir que cuando se sorprende una persona con 2000 kilos de hachís es difícil justificar que se tiene para el auto-consumo.

Lo mismo sucede con la donación, se castiga favorecerse o facilitar el consumo, naturalmente la donación es una forma de favorecerse o facilitar el consumo: si A entrega a B una dosis de droga está facilitando el consumo, entonces ¿está cometiendo este delito? habría que matizar: a veces la donación pues no es en rigor tal, si varios consumidores habituales de una determinada sustancia se conocen, son amigos, no será raro que el día que uno tiene done u obsequie al otro y el día que no tenga el otro sea el otro el que le obsequie a aquel, en esos casos no se podría decir que ahí un hecho penalmente reprobable.

Otra cosa es la donación que tiene por objeto inducir a alguien a que consuma en el futuro, a que entre un poco en el circuito del consumo. Otro dato que debe observarse es si la persona a la cual se hace entrega de unas dosis es consumidora habitual o no. Si dos personas consumen habitualmente y el día que una no tiene pues le pide a la otra y el otro le da una dosis no parece que este promoviendo el consumo desaforado ni este incitando a nadie, es alguien que ya consume pero que en ese momento no tiene, si es una persona que no a consumido nunca y además es menor de edad la cosa puede ir teniendo otra coloración de manera que una vez más hay que atender al caso concreto y a las circunstancias que lo rodean.

Hay una serie de agravaciones en el articulo 369 del Código Penal: hay un catálogo de circunstancias que determinan la agravación en función de la condición del autor, si es funcionario público, si pertenece a alguna asociación, si se realiza en establecimientos abiertos al público, si se facilita a menores de edad o a incapaces, a personas sometidas a un proceso de deshabituación etc.

Artículo 369.

1. Se impondrán las penas superiores en grado a las señaladas en el artículo anterior y multa del tanto al cuádruplo cuando concurran alguna de las siguientes circunstancias:

1a El culpable fuere autoridad, funcionario público, facultativo, trabajador social, docente o educador y

 

obrase en el ejercicio de su cargo, profesión u oficio.

2a El culpable perteneciere a una organización o asociación, incluso de carácter transitorio, que tuviese como finalidad difundir tales sustancias o productos aun de modo ocasional.

3a El culpable participare en otras actividades organizadas o cuya ejecución se vea facilitada por la comisión del delito.

4a Los hechos fueren realizados en establecimientos abiertos al público por los responsables o empleados de los mismos.

5a Las sustancias a que se refiere el artículo anterior se faciliten a menores de 18 años, a disminuidos psíquicos o a personas sometidas a tratamiento de deshabituación o rehabilitación.

6a Fuere de notoria importancia la cantidad de las citadas sustancias objeto de las conductas a que se refiere el artículo anterior.

7a Las referidas sustancias se adulteren, manipulen o mezclen entre sí o con otras, incrementando el posible daño a la salud.

8a Las conductas descritas en el artículo anterior tengan lugar en centros docentes, en centros, establecimientos o unidades militares, en establecimientos penitenciarios o en centros de deshabituación o rehabilitación, o en sus proximidades.

9a El culpable empleare violencia o exhibiere o hiciese uso de armas para cometer el hecho.

10a El culpable introdujera o sacare ilegalmente las referidas sustancias o productos del territorio nacional, o favoreciese la realización de tales conductas.  (Abogado especialista en delitos contra la salud pública).

2. En los supuestos previstos en las circunstancias 2a, 3a y 4a del apartado anterior de este artículo, se impondrá a la organización, asociación o persona titular del establecimiento una multa del tanto al triplo del valor de la droga objeto del delito, el comiso de los bienes objeto del delito y de los productos y beneficios obtenidos directa o indirectamente del acto delictivo y, además, la autoridad judicial podrá decretar alguna de las siguientes medidas:

1a La pérdida de la posibilidad de obtener subvenciones o ayudas públicas y del derecho a gozar de beneficios o incentivos fiscales o de la Seguridad Social, durante el tiempo que dure la mayor de las penas privativas de libertad impuesta.

2a La aplicación de las medidas previstas en el artículo 129 de este Código.

Hay una agravación que plantea problemas: la sexta porque ¿qué es cantidad de notoria importancia? Obviamente si hablamos de cantidades muy elevadas sabemos que estamos ante cantidades de notoria importancia pero por ejemplo cuando se habla de ¿medio kilo? ¿1 kilo? ¿Podríamos decir que es una cantidad notoria importante?: no hay una regla fija, los tribunales han usado un criterio cambiante en acuerdos no jurisdiccionales, se puede decir que en función de la nocividad de las sustancias se exige que la cantidad sea mayor o sea menor para aplicar esas circunstancias que junto a las otras determina la imposición de penas sumamente elevadas.

En ocasiones la policía tiene noticia de que hay o va a llegar a España un determinado cargamento importante de cocaína y tiene idea de donde está, en unos camiones que van a entrar por la frontera por ejemplo, pero les interesa saber quien es el destinatario o los destinatarios porque saben que vienen dos camiones y la policía no hace nada, sólo los vigila pero dejan que los camiones entren, de alguna manera están facilitando que eso se distribuya, ¿se podría decir que están incurriendo en el delito del articulo 368 del Código Penal?; si hay un seguimiento, si la policía sabe que hay un señor, o sospecha que hay un señor, que vende ese tipo de sustancia y entonces la policía se hace pasar por el consumidor y aparece por allí y pregunta e incluso adquiere para cerciorarse, de alguna manera esta entrando en esa esfera, ¿puede responder penalmente?:  (Abogado especialista en delitos contra la salud pública).

 Naturalmente uno piensa que no, pero para que pueda afirmarse que esas persona están exentas de responsabilidad, hace falta algo, pudiendo recurrir a la eximente del ejercicio legitimo de un derecho oficio o cargo (cargo en este caso) o bien por preceptos específicos como los que se concentran en la legislación española, concretamente el artículo 263 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal que autoriza lo que se llama circulación o entrega vigilada. EL articulo 262bis también de la ley de enjuiciamiento criminal permite autorizar a miembros de la policía judicial a operar bajo identidad

supuesta e incluso ha adquirir o transportar sustancias objetos etc. relacionados con las drogas a fin de desarrollar una investigación que permita aprehender a quienes andan en ese negocio.

Hay que hacer también referencia a tres problemas:

 Uno relativo a iter criminis (consumación, tentativa); Las conductas que se castigan son las de efectuar actos de cultivo, elaboración tráfico, que promuevan, favorezcan, faciliten el consumo etc., éstas son conductas que quedan consumadas antes de que llegue a lesionarse el bien jurídico y esta es una característica de este delito, es por ello un delito de peligro; si alguien tiene una plantación de marihuana, antes de que se elabore la sustancia y se ponga a la venta y se consuma, el delito esta consumada. Por tanto la ejecución imperfecta, la tentativa es bastante improbable.

Otro relativo a los concursos; En cuanto a los concursos hay que tener en cuenta básicamente dos:

o Un concurso entre el delito del artículo 368 del Código Penal y un delito que no está en el código penal, que es un delito que esta en el la Ley de Contrabando; en la ley, en el articulo 2.3 a) se castiga una conducta que realmente se solapa con las conductas del articulo 368 del Código Penal; durante una temporada la Jurisprudencia entendía que había un concurso de delitos por cuanto había bienes jurídicos diferenciales por una parte la salud pública y por otra el interés del estado en que determinadas sustancias no entraran a España más que por conductos legales, se apreciaba un concurso ideal de delitos, entre el delito de contrabando, cuando se introducía este tipo de sustancias en España, y el del delito correspondiente del articulo 368 del Código Penal. Sin embargo, la Jurisprudencia se inclina actualmente a apreciar un concurso de normas en vez de un concurso ideal.  (Abogado especialista en delitos contra la salud pública).

También se puede dar la posibilidad de un concurso con el delito de blanqueo de capitales,`sin embargo, el Tribunal Supremo últimamente parece inclinado a considerar que el blanqueo de capitales, delito ulterior al de tráfico, es lo que se conoce como un co-penado impune, un acto co-penado impune, en tanto en cuanto es inherente, si se castiga el tráfico es por que uno lo vende y obtiene dinero y si se obtiene dinero lo va a utilizar.

 Otro relativo a la participación; En este delito obviamente cabe la autoría que sería el que cultiva, el que realiza actos de elaboración, de trafico, que promueve, difunde, facilita etc., el que posee para realizar alguna de esas conductas… ¿pero alguien puede ser participe, puede ser cómplice? Se puede pensar que la figura de cómplice no, pero de cooperador necesario sí, pero cómplice no porque como se castigan tantas conductas, algunas de ellas son conductas que en rigor encajarían en la complicidad, pero aquí en este delito se consideran conductas propias de autoría, prácticamente es impensable la complicidad porque cualquier conducta de ayuda, de colaboración, de cooperación con el autor, encaja en algunas de las variantes de facilitar, promover, poseer para, cultivar, transportar, etc. Hay autoría o cooperación necesaria.

Los delitos contra la salud pública se regulan, en el Código Penal aprobado por la L.O. 10/95 de 23 de noviembre, en el Título XVII del Libro II que lleva por rúbrica «De los delitos contra la seguridad colectiva». Este Título se divide a su vez en cuatro capítulos en atención a las distintas formas en que el bien jurídico protegido puede ser atacado. Así, el Capítulo I regula los delitos de riesgo catastrófico (arts. 341 a 350), el Capítulo II de los incendios (arts. 351 a 358), el Capítulo III de los delitos contra la salud pública (arts. 359 a 378) y el Capítulo IV de los delitos contra la seguridad del tráfico (arts. 379 a 385).  (Abogado especialista en delitos contra la salud pública).

En relación con el bien jurídico protegido, esto es, la seguridad colectiva, encontramos un referente en la Exposición de Motivos del Proyecto del C.P. de 1992 por cuanto establecía que «la idea de seguridad, en todos los grupos, viene dada porque se configuran delitos de peligro, concreto o abstracto, que, en todos los casos, ponen en juego la vida o salud de una generalidad indeterminada de personas».

Por otro lado, los tipos de este Título vienen determinados, generalmente, por una infracción especialmente grave de disposiciones de naturaleza administrativa, lo que motiva su represión en ámbito penal. De lo anterior se deduce que la mayoría de los tipos del Título se configuren como tipos penales en blanco.

Entrando ya en el estudio de los delitos contra la salud pública, su inclusión en el Código se fundamenta principalmente en la previsión hecha en el art. 43 de la Constitución, en cuanto reconoce «el derecho a la protección de la salud», añadiendo que «compete a los poderes públicos organizar y tutelar la salud pública».

Siguiendo a LUZÓN CUESTA, podemos establecer los siguientes grupos:

a) Delitos contra la salud pública relacionados con el comercio.

1. Sustancias nocivas a la salud y productos químicos. Reguladas en los arts. 359 y 360 C.P. castigan la elaboración, despacho, suministro o comercio de estas sustancias cuando puedan causar estragos, incluyendo un tipo atenuado en el caso de realizar la misma conducta hallándose autorizado para el tráfico de dichas sustancias, pero incumpliendo las formalidades previstas en sus normas reguladoras.

2. Medicamentos. Si bien el Código no da un concepto de medicamento, podemos considerar como tal las sustancias a que se refiere el art. 8 de la Ley 25/90 de 20 de diciembre del medicamento. Así, por un lado, el art. 361 castiga la expedición o despacho de medicamentos deteriorados o caducados o que incumplan las normas relativas a su composición, estabilidad y eficacia, o sustituyan unos por otros poniendo en peligro la vida o la salud de las personas. De producirse un resultado lesivo habría que acudir a la norma concursal del art. 77 C.P. El art. 362 establece un tipo agravado en el que la conducta típica viene determinada por la alteración de medicamentos o bien por la imitación y simulación de éstos, extendiéndose incluso a sustancias productoras de efectos beneficiosos. El apartado segundo contempla una agravación de la pena de inhabilitación cuando alguna de las conductas típicas contempladas en los arts. 359 a 362 sea realizada por farmacéuticos o directores técnicos de laboratorios. Por su parte, el apartado tercero establece una agravación facultativa de las penas cuando los jueces o tribunales consideren que el hecho reviste extrema gravedad, teniendo en cuenta las circunstancias personales del autor y las del hecho.

3. Alimentos y productos nocivos. El art. 363 establece un tipo caracterizado porque el sujeto activo es un productor, distribuidor o comerciante que ofrezca, fabrique, elabore u oculte alimentos o productos nocivos o realice cualesquiera otras de las conductas contenidas en el precepto. En todo caso, el elemento esencial lo constituye el hecho de que dichas conductas supongan un peligro para los consumidores. Como delito de peligro, se consuma con la mera actividad en la que, generalmente, no se exige la venta (S.T.S. 10 de marzo de 1992). Sirve también para este caso la referencia al concurso del art. 77 C.P. en caso de resultado lesivo. Por su parte, el art. 364 castiga el supuesto de adulteración de alimentos, bebidas o sustancias destinadas al comercio alimentario, cuando ésta sea susceptible de causar daño a la salud. Si el reo fuera propietario o responsable de producción de una fábrica de estos productos, se le impondrá además la pena de inhabilitación especial.  (Abogado especialista en delitos contra la salud pública).

4. Animales destinados al consumo humano. Como novedad, el nuevo Código castiga en el apartado segundo del art. 364 la puesta en circulación de animales o productos derivados de los mismos que hayan sido tratados con sustancias que puedan general un riesgo para la salud de las personas. Se configura este tipo como un supuesto de norma penal en blanco en el que es básica la remisión al R.D. 1.904/93, de 29 de octubre sobre condiciones sanitarias de productos de origen animal.

5. Envenenamiento o adulteración de aguas o sustancias alimenticias. Castiga el art. 365 el envenenamiento o adulteración con sustancias alimenticias destinadas al uso o consumo público.

6. Medidas sancionadoras complementarias. Dispone el art. 366 la posibilidad, para todos los artículos anteriores, de clausurar el establecimiento, fábrica, laboratorio o local por tiempo de hasta cinco años y, en casos de extrema gravedad y conforme al art. 129 C.P. podrá decretarse el cierre definitivo.

7. Modalidades imprudentes. Por ministerio del art. 12 C.P., el art. 367 castiga la comisión imprudente de estos delitos con la pena inferior en grado.

8. Penas complementarias. Sin perjuicio de las penas de inhabilitación expresamente establecidas para cada delito, el art. 362 recoge de modo genérico la pena de inhabilitación especial para empleo o cargo público, profesión u oficio, industria o comercio para los sujetos a que se refiere dicho precepto, imponiéndose la pena de inhabilitación absoluta cuando se trate de autoridad o agente de la misma (V. art. 24 C.P.). El último párrafo establece la consideración, a efectos penales, del facultativo.  (Abogado especialista en delitos contra la salud pública).

b) Delitos relativos a drogas tóxicas, estupefacientes y sustancias psicotrópicas.

La regulación de estos delitos, tipificados en los arts. 368 a 378 C.P., está influida, fundamentalmente, por la convención de Naciones Unidas sobre tráfico ilícito de estupefacientes, hecha en Viena el 20 de diciembre de 1988. Sistematizando los preceptos del Código, podemos distinguir:  (Abogado especialista en delitos contra la salud pública).

1. Tipo básico. Establecido en el art. 368 C.P., castiga a «los que ejecuten actos de cultivo, elaboración o tráfico, o de otro modo promuevan, favorezcan o faciliten el consumo ilegal de drogas tóxicas, estupefaciente o sustancias psicotrópicas, o las posean con aquellos fines […]». El concurso con el contrabando, castigado en la L.O. 12/95 de 12 de diciembre, se resolverá mediante la aplicación del art. 77 C.P.  (Abogado especialista en delitos contra la salud pública).

2. Suptipos agravados. El art. 369 C.P. establece una agravación de carácter simple en atención a la concurrencia de determinadas circunstancias (se faciliten a menores de 18 años o disminuidos psíquicos, se realice en centro docente o militar, utilización de menores de 16 años para cometerlo, etc.). Por su parte, el art. 370 contiene una agravación cualificada cuando las conductas del artículo anterior sean de extrema gravedad, la cual, de acuerdo con la jurisprudencia del T.S., no se refiere únicamente a la cantidad, sino a los demás elementos que hagan la conducta especialmente reprochable.

3. Tráfico de precursores. Castiga el art. 371 el tráfico de los mismos que, conforme al art. 1.10 de la antes mencionada Ley de Contrabando, son «las sustancias y productos susceptibles de ser utilizados en el cultivo, la producción o la fabricación de drogas tóxicas, estupefacientes o sustancias psicotrópicas enumeradas en los cuadros I y II de la Convención de Naciones Unidas hecha en Viena en 1988 […] y cualesquiera otros productos adicionados al mismo Convenio o en otros futuros Convenios ratificados por España».  (Abogado especialista en delitos contra la salud pública).

4. Penas complementarias. En determinados casos el art. 372 impone la pena de inhabilitación especial o de inhabilitación absoluta como complementaria por la posición especial del sujeto pasivo.

5. Formas de resolución manifestada. Recoge el art. 373, de forma expresa como dispone la parte general del Código, el castigo de la provocación, la conspiración y la proposición para cometer los delitos previstos en los arts. 368 a 372.

6. Normas sobre comiso. El art. 374 contempla el comiso tanto del objeto del delito como de los instrumentos del mismo y de las ganancias obtenidas, cualesquiera que sean sus transformaciones (V. Ley 26/95 de 11 de diciembre desarrollada por R.D. 864/97, de 6 de junio, sobre creación de fondo procedente de bienes decomisados por tráfico de drogas).

7. Carácter internacional. En virtud del principio de universalidad que, conforme al art. 23.4 L.O.P.J., se aplica a estos delitos, el art. 375 C.P. establece la aplicación de la agravante de reincidencia en caso de previa condena de juez o tribunal extranjero.  (Abogado especialista en delitos contra la salud pública).

8. Por último, los arts. 376 a 378 recogen, respectivamente, la posibilidad de imponer la pena inferior en uno o dos grados en caso de arrepentimiento activo, la normas sobre determinación de la multa a imponer y, en su caso, el orden de pago de las responsabilidades pecuniarias.   (Abogado especialista en delitos contra la salud pública).

Se encuadran dentro de los delitos de riesgo. Las principales tipificaciones penales son las siguientes: elaborar, sin hallarse autorizado, sustancias nocivas a la salud, o productos químicos que puedan causar estragos, para expenderlos, o despachar, vender o comerciar con dichas sustancias o productos; despachar o suministrar sin cumplir con las formalidades prescritas en los reglamentos respectivos el que se halle autorizado para el tráfico de sustancias que puedan ser nocivas a la salud o productos químicos que puedan causar estragos; despachar medicamentos determinados, o sustituir unos por otros; expedir medicamentos de cualquier clase o medios anticonceptivos sin cumplir las formalidades legales o reglamentarias. Las penas oscilan entre prisión menor y arresto mayor, y multa de 100.000 a 500.000 pesetas. Estos delitos son también conocidos con la denominación de delitos relativos a la calidad del consumo.  (Abogado especialista en delitos contra la salud pública).

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